
Have your own adventure with the #1 outdoor app today.
Circular pel Berguedà: Guardiola de Berguedà - Bagà - Coll de Bauma - Gresolet - Saldes
Circular pel Berguedà: Guardiola de Berguedà - Bagà - Coll de Bauma - Gresolet - Saldes
Ontandembike went mountain biking
July 12, 2026 at 06:43
05:22
44.8km
8.3km/h
51.2km/h
1,200m
1,210m
Accede a nuestra web a través del siguiente link para obtener toda la información, fotos y recomendaciones, así como otras rutas y viajes similares:
La No Vía del Nicolau y ascenso al Coll de Bauma (Serra del Cadí) (ontandembike.com/la-no-via-del-nicolau-y-ascenso-al-coll-de-bauma-serra-del-cadi)
El Berguedà es una comarca prepirenaica de contrastes imponentes, un territorio donde la roca calcárea esculpe paisajes verticales majestuosos. En esta zona destaca de forma indiscutible el Parque Natural del Cadí-Moixeró, uno de los espacios protegidos más extensos de Cataluña, que alberga la emblemática silueta del Pedraforca, con sus dos característicos picos o enforcadura. Los frondosos bosques de pino silvestre, hayas y robles envuelven valles profundos de tradición minera e industrial, comunicados por senderos históricos. Municipios como Guardiola de Berguedà, Bagà y Saldes actúan como puertas de entrada a un entorno donde la naturaleza se mantiene salvaje, exigente para las piernas y espectacular para la vista.
La ruta
Iniciamos la ruta en el punto más cercano a nuestro hogar, en Les Cases Noves del Collet, un pequeño núcleo de población perteneciente a Guardiola de Berguedà, a escasos 2 km del propio pueblo. Allí aparcamos la furgoneta, justo delante de dos restaurantes que cuentan con bastante espacio de estacionamiento. Empezamos a pedalear a las 8:30, disfrutando de un leve frescor que no sentíamos desde hacía días, ya que llevábamos varias semanas soportando un calor asfixiante en nuestra zona de residencia. Cruzamos con precaución la carretera C-16, que viene de Berga y se dirige al túnel del Cadí, y enseguida (a unos 40 metros) la abandonamos para tomar una agradable senda a la derecha que asciende paralela al río Llobregat, conocida como el Camí del Llobregat (GR 270) o Camí del Collet en este punto exacto.
Tras recorrer casi 2 km, llegamos al municipio de Guardiola de Berguedà, donde nos recibió su antigua estación, construida originariamente para dar servicio a la fábrica de cemento de Asland. A mitad del pueblo, tomamos un desvío a nuestra izquierda por una pista asfaltada con una fuerte inclinación que nos subió hasta el Monestir de Sant Llorenç.
A partir del monasterio, continuamos por un sendero bastante estrecho y divertido que cruza un espeso y sombrío bosque. En un par de ocasiones tuvimos que poner pie a tierra para superar las raíces que nos dificultan el paso; un obstáculo que con el tándem se vuelve mucho más complicado de superar, aunque con una bicicleta convencional se puede ciclar sin mayor problema.
Después de algo más de 1,5 km, enlazamos con la Vía del Nicolau, un camino en mucho mejor estado y más ancho que se dirige a Bagà. Podríamos haber tomado esta vía directamente desde Guardiola de Berguedà para evitar el sendero técnico, pero el track programado nos permitió descubrir este precioso tramo boscoso.
Pedaleamos durante otro kilómetro y medio por la Vía del Nicolau hasta la población de Bagà, que quedaba a nuestros pies a mano derecha. Justo al llegar, nos topamos con una mala noticia: la Vía del Nicolau estaba cerrada a partir de ese punto debido a un desprendimiento de tierra en uno de los túneles ocurrido unas semanas atrás. El acceso se encontraba todavía en fase de limpieza y rehabilitación. Supuso una gran decepción, ya que recorrer la Vía del Nicolau era una de las principales motivaciones de esta ruta.
Algo desanimados, decidimos continuar atravesando el bonito casco antiguo de Bagà y ascendimos paralelos al río Bastareny por una carretera secundaria muy poco transitada, el Camí de Gisclareny. Desde esta carretera pudimos contemplar la espectacular infraestructura de la Vía del Nicolau a nuestra izquierda, que se abre paso a través de la montaña con puentes y túneles que tenían un aspecto impresionante.
A los 2 km el camino comenzó a endurecerse: nos esperaban 13 km de ascensión continua hasta coronar el Coll de Bauma (1573 m), acumulando entre 800 y 900 metros de desnivel con apenas descansos. El primer tramo continuó por asfalto y, salvo los metros iniciales, resultó ser el más suave. Rápidamente abandonamos la carretera para adentrarnos en una pista ancha y de buen firme, pero que se inclina fuertemente al pasar a la altura de El Puig de Bagà. Los siguientes 2 km fueron los más exigentes, con una pendiente media cercana al 10% y rampas puntuales más duras, aunque totalmente ciclables. Nos vimos obligados a meter el plato pequeño y mantener un ritmo muy controlado, sabiendo todo lo que nos quedaba por delante.
Tras un breve respiro en una zona más suave, en el Collet de Mucurols, reanudamos el ascenso encadenando rampas duras con descansos muy cortos durante otros 2 km. A partir de ese punto, la pendiente se suavizó al 6-7%, permitiéndonos subir con más comodidad hasta encarar el último kilómetro, donde las rampas del 10-12% volvieron a exigir nuestro máximo esfuerzo.
Una vez arriba, en el Coll de Bauma, paramos a comer el bocadillo y a recuperar el aliento. El entorno era espectacular, situándonos justo a los pies del Comabona (2549 m), uno de los picos más altos de la sierra del Cadí que se alzaba imponente hacia el norte. Desde este punto parten varios senderos que permiten hacer cumbre en los picos circundantes.
Tras el merecido descanso, retomamos la marcha iniciando un descenso vertiginoso que se adentra en un bosque exuberante. A mitad de la bajada empezamos a percibir un fuerte olor a queroseno: los frenos del tándem estaban al límite de su capacidad térmica. Al detenernos para dejarlos enfriar, levantamos la mirada y contemplamos, majestuoso y de frente, el Pedraforca (2506 m). Aunque no se trataba de su cara más famosa, su imponente belleza nos abrumó y nos evocó inmediatamente a las Dolomitas, que habíamos visitado el año anterior.
Continuamos descendiendo hasta pasar por el Refugi del Gresolet, donde aprovechamos para reponer agua, y seguimos bajando hasta alcanzar el río Saldes para encarar el regreso al punto de inicio. Esta zona presenta un constante sube y baja rompepiernas, con tramos de firme algo más técnicos debido a la presencia de piedra suelta, pero totalmente asequible para bicicletas de montaña e incluso de gravel (con la debida precaución).
Al dejar atrás el Pedraforca, este nos regaló por fin su silueta más icónica y reconocible: su perfil bífido único en forma de horquilla.
Tras 11 km pedaleando en paralelo al río Saldes, alcanzamos la carretera que nos condujo de vuelta a la C-16, justo en el mismo lugar donde habíamos iniciado esta pequeña aventura.
Waypoints
Route Details
Elevation
Highest point (1,570 m)
Lowest point (710 m)
Sign up to see more specific route details
Sign up for free
Comments
Want to know more?
Sign up for a free komoot account to join the conversation.
Sign up for free